Hoy
nos despedimos de la institución para iniciar una nueva etapa de nuestra vida.
La experiencia vivida en estos años nos llena de entusiasmo para seguir
fuera del mismo, ya que aquí comprendimos el verdadero significado de la
amistad, unión, solidaridad, la alegría y confianza. A lo largo del tiempo,
Dios pone en nuestro camino a diversas personas que son difíciles de olvidar
porque han dejado una huella importante en nuestro corazón al acompañarnos en
un instante de nuestra vida. Agradezco principalmente a
Dios y a mis padres, Gloria Lucía Triana y Adberner Mahecha por el
sacrificio, el apoyo tanto moral como económico, la preocupación y el consuelo.
Tambien a mis hermanos, amigos y a mi novio por compartir la felicidad de este
proceso académico, pero principalmente por acompañarme en este día. Agradezco a todos los
docentes que participaron en mi proceso académico, que me aguantaron durante
todo este lapso de tiempo y siempre me guiaron por un buen camino, cada uno se
encargó de sembrar conocimientos y valores que permanecerán en mi corazón.
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